Steady Pace Coffee
Este café lo abrió una persona joven, como muchos cafés en El Paso y en el mundo. Pero Keyla y yo vimos cómo fue transformándose una idea en lo que es ahora: un café en un local. Tardó casi dos años en abrir, y aunque desconozco la razón por la que se tardó tanto en hacerlo, una cosa sí te puedo decir: ver un sueño propio cómo va tomando forma en el plano terrenal, a pesar del tiempo que pueda llevar, es algo único. Realmente da gusto ver cómo se construye algo desde cero.
Te puedo decir que es uno de los mejores cafés de El Paso, y no solo por el sabor del café, sino por el lugar y las personas que están detrás de la barra.
A pesar de visitar cafés en otros países y ciudades de México y Estados Unidos, creo que El Paso y Juárez se llevan mi más sincero reconocimiento por las personas que están detrás de ellos y por cómo te sientes acogido en ese pequeño lugar que no es tu casa, pero se siente como si lo fuera.
La decoración lo es todo: desde cosas muy fuera de lugar, como pinturas de lucha libre, lockers que sueles ver en la escuela y sillas de un salón de clases, todo busca darle un estilo único, con detalles en cada rincón.

